Implantes dentales

Un implante dental es un dispositivo médico de titanio, que reemplaza la raíz dental perdida. Es una alternativa de tratamiento segura y ampliamente estudiada.

Cómo es el

procedimiento

El odontólogo realiza un examen completo, que incluye radiografías y tomografías, para evaluar la salud bucal y planificar el procedimiento, asegurando que la cantidad de hueso sea adecuado para el implante.

Se inserta un pequeño tornillo de titanio en el hueso maxilar o mandibular mediante un procedimiento quirúrgico. Este implante actúa como la raíz del diente.

El implante se fusiona con el hueso en un proceso llamado oseointegración, que puede durar de 3 a 6 meses, asegurando una base sólida para el diente artificial.

Una vez que el implante está integrado, se coloca sobre él una corona personalizada que imita el aspecto y la función de un diente natural.

Condiciones óptimas para implante

  • El paciente debe gozar de un estado de salud adecuado, sin condiciones graves como diabetes no controlada o enfermedades que afecten la cicatrización.
  • Es fundamental que haya suficiente hueso maxilar o mandibular para sostener el implante. Si no es el caso, podría requerirse un injerto óseo adicional.
  • El paciente debe comprometerse a mantener una excelente higiene bucal, incluyendo cepillado, uso de hilo dental y visitas regulares al odontólogo.
  • Las encías deben estar libres de infecciones o enfermedades periodontales antes del procedimiento para evitar complicaciones.
  • Los pacientes no fumadores tienen una mayor tasa de éxito en la oseointegración, ya que el tabaco puede afectar la cicatrización y aumentar el riesgo de rechazo del implante.
¿tienes preguntas?

Respuestas rápidas a

preguntas frecuentes

Es un pequeño tornillo de titanio que se coloca en el hueso maxilar o mandibular para reemplazar la raíz de un diente perdido. Sirve como base para una corona, puente o dentadura fija.

La cirugía se realiza bajo anestesia local, por lo que no sentirás dolor durante el procedimiento. Es posible experimentar molestias leves después, similares a las de una extracción dental, que pueden controlarse con analgésicos.

Con el cuidado adecuado, los implantes dentales pueden durar toda la vida. La corona puede necesitar reemplazo después de varios años debido al desgaste natural.  

Pacientes con enfermedades graves no controladas, como diabetes o trastornos de coagulación, fumadores crónicos o personas con insuficiente densidad ósea sin posibilidad de injerto, pueden no ser candidatos.

Desde la colocación del implante hasta la colocación de la corona, el proceso puede durar entre 3 y 9 meses, dependiendo del tiempo de cicatrización y si se requieren procedimientos adicionales.

El costo puede ser elevado en comparación con otras opciones, pero es una inversión a largo plazo debido a su durabilidad, funcionalidad y estética.

Déjanos tus datos para agendar tu cita!


1) Solo pacientes nuevos; 2) Aplica para pacientes con gingivitis que requieran profilaxis; 3) No aplica para enfermedad periodontal