Examen & limpieza dental

Los exámenes y las limpiezas dentales periódicos son esenciales para mantener una buena salud bucal y bienestar general. A través de exámenes regulares y radiografías, podemos detectar caries y otros problemas en sus primeras etapas, evitando complicaciones mayores.

Cómo es el

procedimiento

La higienista y/o asistente toma una serie de radiografías de tus dientes. Posteriormente la higienista, evalúa el estado de tus encías y toma las medidas correspondientes al periodontograma.  Posteriormente el dentista (odontólogo) realiza una revisión general de tu salud bucal, identificando posibles problemas como caries, sarro o enfermedades de las encías.

Se utiliza instrumentos especiales para retirar el sarro acumulado en los dientes, especialmente en las áreas de difícil acceso.

Se aplica una pasta especial para pulir los dientes, eliminando manchas superficiales y dejando una sensación de limpieza profunda.

Se aplica flúor para fortalecer el esmalte y prevenir futuras caries, completando el procedimiento con protección adicional.

Una vez finalizado el procedimiento de limpieza, su dentista o higienista dental le dará instrucciones que mejorarán su salud bucal, así como las prácticas de higiene que debe seguir en casa. También programarán su próxima cita para garantizar una limpieza de rutina.

QUÉ EVALUAMOS

  • La presencia y el riesgo de desarrollar caries coronal y caries radicular.
  • La necesidad de eliminar manchas y depósitos de cálculos (sarro).
  • La necesidad de reemplazo o restauración de dientes.
  • Problemas subyacentes de mordida y oclusión.
¿TIENES PREGUNTAS?

Respuestas rápidas a

preguntas frecuentes

Es una revisión realizada por el odontólogo para evaluar la salud de tus dientes, encías y boca en general. Permite detectar problemas como caries, sarro, o enfermedades de las encías a tiempo.

La limpieza dental profesional elimina sarro, placa bacteriana y manchas superficiales. Incluye el uso de herramientas especiales, un pulido de los dientes y, en algunos casos, la aplicación de flúor.

Generalmente no, aunque algunas personas con encías sensibles pueden sentir una ligera incomodidad. Tu odontólogo puede ajustar el procedimiento para hacerlo más cómodo.  

Se recomienda al menos dos veces al año (cada 6 meses), aunque algunas personas pueden necesitar visitas más frecuentes dependiendo de su salud bucal.

Aunque el cepillado y el hilo dental son esenciales, no eliminan el sarro ni llegan a todas las áreas de difícil acceso. La limpieza profesional es clave para prevenir problemas más serios.

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1) Solo pacientes nuevos; 2) Aplica para pacientes con gingivitis que requieran profilaxis; 3) No aplica para enfermedad periodontal